A finales de los ochenta un anuncio televisivo sorprendió al espectador. Salvo los más jóvenes, todos lo recordarán. Manuel Luque, un respetable empresario, se dirigía al consumidor de tú a tú para vendernos su detergente sin más mensaje comercial que un eslogan tan simple como efectivo: «busque, compare, y si encuentra algo mejor, cómprelo». El producto triunfó porque el mensaje, cargado de sentido común, llegaba sin rodeos al receptor.
Veinte años más tarde, la generalización de internet en nuestra vida nos ha permitido a todos buscar y comparar hasta el infinito antes de elegir, para intentar evitar el riesgo de comprar lo primero que nos ofrecen aunque no lo necesitemos, o no pagar un precio desorbitado por lo que buscamos.
El Real Valladolid es un club humilde, que cada año en verano y en invierno nada como un delfín entre tiburones sondeando mercados para ver lo que puede pescar sin gastar un duro. Y es así, supliendo la falta de dinero con entusiasmo y talento; buscando, comparando, mirando vídeos o preguntando a gente de confianza del director deportivo, como se ha conseguido conformar en los últimos dos años una plantilla muy competitiva sin pagar un solo euro en traspasos, tal y como algunos otros clubes han hecho con evidente éxito. El resultado hasta el momento no puede ser mejor, aunque corramos siempre el riesgo de que se frustren en el último momento operaciones por no poder competir económicamente contra nadie o porque no llegue el fax antes de las doce de la noche.
Bienvenido a Valladolid, Valdet Rama. Aunque no lo conocemos esperamos que el trabajo de Marcos haya dado sus frutos de nuevo y nos sorprenda como ya lo hizo con Rukavina, Víctor Pérez, Sastre, Omar o Ebert. Es merecido un reconocimiento para las decisiones que están adoptando entrenador, directiva o administración concursal.
Hace muy pocos días conocimos que a partir de la próxima temporada los clubes de fútbol que no tengan equilibrio presupuestario entre ingresos y gastos de cara a la siguiente campaña no podrán fichar. Esperemos que esta medida, que ya se aplica en otros países europeos, por fin evite que clubes como el Granada de este año o el Zaragoza de hace algunos años se hipotequen fichando y fichando sin control gastando un dinero que ni tienen ni pueden generar, sentenciando su futuro y adulterando la competición al medirse contra otros equipos que no gastan lo que no tienen. Cuando llegue ese momento y se aplique esta norma nuestro club ya tendrá los deberes hechos, aunque haya tenido que pasar por un concurso de acreedores para sobrevivir.
Fran Arranz
Publicado en El Norte de Castilla el 7 de febrero de 2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario