jueves, 22 de marzo de 2012

32. Comparaciones



Me apuesto un Sugus a que a ti también te ha ocurrido alguna vez durante tu más tierna infancia. Tu madre llegaba a recogerte a la puerta del colegio mientras apurabas las últimas patadas al balón y en cuanto se encontraba con los otros padres, con la excusa más peregrina, aprovechaba para dejarte en evidencia ante ellos con toda profusión de detalles. «Mi hijo es muy vago, no estudia nada…» No hace falta que siga, ¿verdad?

La posterior sensación de frustración era un clásico inevitable: «jobar mamá, ¿qué te he hecho yo a ti para que me dejes siempre en ridículo delante de mis amigos?, ¿por qué los padres de los demás niños siempre les defienden mientras que tú me pones verde?» Era inútil. Volvía a hacerlo en cuanto se presentara la menor oportunidad. Eso sí, siempre con cariño. 

Recurro al tema de las (odiosas) comparaciones, al hilo de un interesante debate generado hace unos días entre la afición: ¿es mejor este Real Valladolid de Djukic o el de Abel, que terminó la temporada pasada en play-off? Para muchos la respuesta está clara: aquel equipo era más completo que éste, tenía más profundidad por bandas, más garra y más seguridad defensiva. Por el contrario, para otros nuestra plantilla actual posee más calidad tanto en la creación como en la finalización de las jugadas de peligro y sobre todo una mejor dirección de juego.

Mi opinión es que en términos globales hemos mejorado, sobre todo en la portería (Jaime fue todo un acierto), en el mediocentro (Víctor Pérez se ha destapado como un centrocampista fantástico), en la mediapunta (especialmente con Óscar en su mejor año) y en la delantera (donde ahora tenemos las alternativas de Bueno, Manucho, Marquitos…). En resumen: más posibilidades en casi todas las líneas y de más calidad.

Por el contrario, es evidente que esta temporada hemos perdido a un baluarte en la banda derecha (sobre todo por la baja de Barragán) y otro en el centro de la defensa (Jordi terminó la temporada en un gran nivel). Sin embargo, no podemos obviar otro matiz: en el banquillo Djukic demuestra un compromiso con la “marca Valladolid” muy del gusto de buena parte de la afición: en la conexión del técnico con la grada, mi percepción es que hemos mejorado.

En resumen, conociendo y aceptando que todas las comparaciones son odiosas, no siempre se cumple el viejo dicho “cualquier tiempo pasado fue mejor”.  Lo que es indiscutible es que el año pasado no se subió y de momento este año nuestras opciones están intactas. Sólo las cifras nos demostrarán al final si el equipo del “Somos Valladolid 2012” era mejor o peor que el del “Yo no aflojo 2011”. 



Fran Arranz
Imagen:  www.blanquivioletas.com



Publicado en "El Norte de Castilla" el 8.03.2012

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