jueves, 31 de mayo de 2012

41. Saber competir


Mi infancia y juventud están ligadas a grandes decepciones vividas cada verano con la selección. Los mundiales de México, Italia, Estados Unidos, Francia o Corea, o las Eurocopas de Inglaterra, Bélgica o Portugal, entre otras. Una y otra vez partíamos como favoritos y caíamos estrepitosamente antes de llegar a las rondas finales. El palo que nos llevábamos era directamente proporcional a las ilusiones generadas. Jugábamos bien, teníamos buenos jugadores, pero llegado el momento crucial, siempre ocurría algo: la mala suerte, una decisión desafortunada de un jugador, entrenador o árbitro, un penalti fallado… nos mandaban para casa de la manera más dolorosa. El batacazo era colosal.
Algo cambió hace cuatro años. Coincidió un grupo extraordinario de jugadores con un entrenador veterano, y España ya no sólo bordaba el fútbol sino que además sabía competir. Solo cuando dejamos de lamentarnos porque siempre caíamos eliminados en cuartos de final conseguimos el éxito, y este fue rotundo. El equipo no había cambiado tanto en su forma de jugar, pero había mejorado muchísimo en inteligencia. Es precisamente es eso, el saber competir, lo que diferencia a los equipos ganadores de los mediocres. Y no nos olvidemos que al éxito se puede llegar por muchos caminos, y para ejemplo, los ganadores de este año: el Chelsea en la 'Champions League', el Real Madrid en la Liga, el Barcelona en la Copa del Rey, o el Deportivo de la Coruña en Segunda.
¿De qué nos sirve ser el equipo que mejor fútbol ha desplegado este año en la categoría? Nos habremos ganado la simpatía de casi todos los analistas futboleros, pero la realidad es que Deportivo y Celta han sido más efectivos y han sabido cerrar sus partidos de una forma más solvente. Ambos saborean ya las mieles del éxito.
Tenemos por delante una oportunidad de oro para demostrar que merecemos ser equipo de primera división. En el 'play-off' al que prácticamente seguro nos dirigimos debemos preparar al equipo para responder con astucia según vayan desarrollándose cada uno de los partidos de la eliminatoria: defender, atacar, amarrar el resultado o definir el dominio.
Por mucho que hayamos sido superiores a todos los demás equipos durante la temporada, la eliminatoria la van a decidir estos pequeños detalles, como ocurrió con el gol de Iniesta en el minuto 116 de la final del Mundial o con el de Torres frente a Alemania en la Eurocopa. Si jugamos nuestras bazas con inteligencia, la victoria, el ascenso, y el éxito, estarán más cerca.



Fran Arranz
Imagen: alt1040.com


Publicado en "El Norte de Castilla" el 31.5.2012

jueves, 24 de mayo de 2012

40. Con la venia...



Ruego, Señoría, me permita salirme de mi tono procesal habitual seco y litúrgico por una vez y sin que sirva de precedente, para exponer la valoración de la prueba que humildemente hace este letrado, apreciando el campeonato de liga en su conjunto y con objeto de demostrar por qué mi cliente, el Real Valladolid, se ha ganado merecidamente y con toda justicia un ascenso a primera división para la próxima temporada.
Como antecedente debe tenerse en cuenta la ejemplar actitud que han demostrado todos y cada uno de los jugadores y trabajadores del club, sobreponiéndose a cuantas dificultades han surgido o se mantienen derivadas de la falta de pago de sus salarios, o la poca asistencia del público a los partidos de casa, aspectos éstos que sin embargo no han lastrado el rendimiento de la plantilla.
Es igualmente admirable la dirección del entrenador, Sr. Djukic. Pese a la poca experiencia que le avalaba en el momento de su fichaje, ha quedado acreditado que la implicación que ha demostrado con el club, la ciudad, y por encima de todo, con sus hombres, ha sido total. Su proyecto para los próximos dos años dota de estabilidad y robustez a la estructura del club, al hacer de la sensatez y el gusto por el buen juego las señas de identidad de este equipo. Además, ha conseguido contagiar a la ciudad entera su pegadizo: "Somos Valladolid". No queda nadie por estos pagos que no repita estos días el citado mantra como repite un mago su "Abracadabra".
A mayor abundamiento tampoco debemos olvidar los reiterados argumentos que está poniendo en liza cada jornada el equipo sobre el césped. Con varios futbolistas de una calidad muy por encima de la media de la categoría, deleitando en cada partido a los aficionados que nunca fallan, ha sido un placer contemplar los pases, triangulaciones, desbordes, repliegues y movimientos técnicos que realizan estos grandísimos jugadores.
Lógicamente, Señoría, no podemos finalizar este alegato obviando que en este momento el equipo no depende de sí mismo. Esta parte espera que nuestro equipo venza en los tres partidos que quedan y consiga ascender; pero subsidiariamente y en caso de que no fuera así, la única conclusión lógica y consecuente con la prueba practicada habría de ser una sentencia íntegramente estimatoria de la pretensión, que reconozca los méritos de mi cliente, y declare de forma firme y rotunda el ascenso del mismo a la primera división del fútbol español. Es de justicia.






Fran Arranz





Publicado en "El Norte de Castilla" el 24.5.2012

jueves, 10 de mayo de 2012

39. Abecedario blanquivioleta




Ascenso: Objetivo único en 2012. Resultado esperado de acuerdo a los méritos obtenidos.
Brazalete: Distintivo portado con honor en el brazo por los...
Capitanes: Baraja, Rubio, Sisi, Rueda, Óscar… mariscales de campo en una gran temporada.
Defensa: El pilar del equipo. La menos goleada del campeonato. Un muro.
Emoción: Alegría, temor, desconcierto, satisfacción, explosión de júbilo.
Fe: Esperanza. Confianza en que el resultado será el perseguido.
Gol: Máxima alegría. Batalla ganada. Si es blanquivioleta suele ir acompañado de un abrazo emocionado y emocionante a la persona que tengamos al lado.
Hoy: Lo que debe centrar nuestra atención. Lo de ayer ya pasó y lo de mañana ya vendrá.
Intensidad: Lucha hasta el último minuto del último partido de Liga. Así se logran goles y puntos.
Javi (Guerra): Máximo goleador, ojalá al año que viene siga siendo nuestro referente en punta.
Kilómetros: Miles de ellos ha recorrido el equipo este año a lo largo y ancho de la península.
Lunes: Día de mirar la clasificación y ver cuántos partidos quedan, cuántos puntos nos hacen falta, cuándo es el próximo partido.
Miroslav (Djukic): Genio, míster, este es su proyecto y en él confiamos.
Nauzet: Intermitente canario. En tardes de inspiración, es imparable y capaz de maravillas.
Ñapas: (Óscar Sánchez): Expucelano que cada vez que ha jugado contra nosotros nos ha marcado gol.
Óscar (González): Mago del balón, el auténtico crack del Real Valladolid 2012. Un lujo.
Pucela: Ciudad fría, que se enamora y se desencanta con el equipo por rachas. Cántico que resuena en las gradas de nuestro estadio.
Querer: Se suele decir que es poder. Pero solo lo es cuando va acompañado de trabajo.
Rubio (Álvaro): Apoya a la defensa, al medio, desplaza el balón a las bandas y recupera balones. Vale mucho más de lo que cuesta.
Sisi: Compromiso, garra, calidad, coraje, ganas, empuje.
Trabajo: El ingrediente secreto para convertir querer en poder. Preparación. Entrenamiento.
Unidad: Ante dificultades económicas y a veces deportivas. Ante ataques de propios y extraños. Ser una piña.
Víctor (Pérez): La revelación, se multiplica por el campo y siempre ofrece un pase a quien tiene el balón. Un descubrimiento de Alberto Marcos.
Whatsapp: Aplicación de teléfono móvil que este año se ha colapsado cada vez que nuestro equipo marcaba un gol.
X (empate): Resultado obtenido en 11 partidos, sobre todo a principio de temporada.
Yo (juego en el Pucela): Primer lema de la temporada, sustituido paulatinamente por el #SomosValladolid acuñado por Djukic.
Zorrilla: Nuestra catedral, nuestro templo, nuestra parroquia, nuestro estadio. Lamentablemente poco visitado este año.


Fran Arranz
Imagen: marseron.com



Publicado en "El Norte de Castilla" el 10.5.2012

jueves, 3 de mayo de 2012

38. Bajo el dintel



Dos amigos tratan de sacar la mesa de la cocina para llevarla al salón. «Esta noche vendrá gente a cenar y seremos bastantes, hará falta otra mesa» piensan. En esto que otros dos colegas abren la puerta de casa y desde el pasillo escuchan a los primeros dentro de la cocina, intentando mover la mesa encajada bajo el dintel de la puerta, atascados. «Os ayudamos» comentan desde el pasillo y se ponen los cuatro, dos a cada lado, a intentar lograr el objetivo. Cinco minutos más tarde uno de los que está dentro dice –harto de no conseguirlo– «da igual, mira, la dejamos dentro», a lo que los dos que están afuera se miran perplejos el uno al otro y dicen al unísono «¿Dentro? ¿cómo? Pero, ¿no estábais metiendo la mesa a la cocina?».
El escenario descrito representa la viva imagen de lo que ocurre en un equipo cuando cada uno de los miembros va por su lado y no comparten el objetivo ni tienen quien les guíe con armoniosa batuta de director de orquesta. Individualmente podrán ser muy buenos, pero ni juegan como equipo ni consiguen resultados.
Esa perfecta coordinación entre los futbolistas –que saben a lo que juegan y lo desempeñan a las mil maravillas– es la principal virtud de este Real Valladolid. Cuando el bravo Sisi tiene que salir a jugar de lateral derecho, puesto en el que nunca ha competido, sale y lo hace fenomenal, sabe lo que el equipo espera de él y cumple a la perfección. Cuando el balón no quiere entrar entre los tres palos por más ocasiones que tenemos, no desesperamos. Y cuando Manucho, Jofre y Nafti salen desde el banquillo, aportan la frescura que necesita el conjunto y rompen el partido que se había atascado para materializar –por fin– nuestra clara superioridad no reflejada hasta el momento en el marcador.
Vamos a por ello, que pase el siguiente. Ya sólo quedan siete partidos y hay muchas ganas de enfrentarse este domingo al líder y tener la oportunidad de ponerse a dos puntos de los coruñeses. Aunque esto es Castilla y aquí hasta que el bogavante no deje de patalear en la cazuela no podremos zampárnoslo tranquilamente con el arroz y un buen verdejo de Rueda. El secreto es que se vaya cociendo poco a poco y sin hacer ruido, tal y como se asa en nuestra tierra el lechazo en el horno de Pereruela. Si les interesa conocer el final de la historia de la mesa y la puerta, les diré que tras aquella frase lapidaria en menos de quince segundos la mesa pasó entre las jambas y acabó en el salón. El éxito está asegurado cuando todos saben lo que tienen que hacer, y lo hacen.




Fran Arranz

Imagen: The Wire, capítulo 1x04 "Casos Antiguos"



Publicado en "El Norte de Castilla" el 03.05.2012