jueves, 22 de septiembre de 2011

6. Matices


Se conoce como 'déjà vu' esa extraña sensación que todos hemos tenido alguna vez de haber visto o vivido la situación que se muestra ante nuestros ojos.

Pues bien, el comienzo de esta temporada para el Real Valladolid está siendo a los ojos de mucha gente un 'déjà vu' del que realizó el equipo en la pasada temporada. Encadenó entonces tres triunfos consecutivos en Liga con una victoria en Copa y quien más y quien menos se veía ya en la plaza Zorrilla celebrando el ascenso. Luego se perdió contra el Betis, se empató ante el Elche, y empezó el bache que terminó con la destitución de Antonio Gómez.

Sin embargo, parecido no es lo mismo. La diferencia está en los matices. Las sensaciones que produce el equipo y que percibe la afición son bien distintas, aunque se haya perdido el sábado contra el Murcia o se haya empatado ante el Girona hace unos días. Estoy convencido de que la confianza y los galones que el presidente ha entregado a Miroslav Djukic para los próximos tres años tarde o temprano darán sus frutos.

Vivimos en un mundo de extremos. Parece que es obligatorio ser del Madrid o del Barcelona, del PP o del PSOE, de playa o de montaña. El equipo, a ratos maravilla y otros asusta. La afición, hoy se ilusiona y mañana se decepciona. Pero el fútbol no tiene memoria. Recordemos que la reacción de la pasada temporada vino justo en el momento en que toda la ciudad pedía a gritos la destitución de Abel Resino y el director deportivo, José Antonio García Calvo, salió a la palestra en rueda de prensa para ratificar al técnico toledano, anunciando que pasara lo que pasara finalizaría la temporada. A raíz de aquel respaldo inequívoco el equipo se sacudió la presión y comenzó a ganar partidos.

Debemos mantener la calma y la cordura. No debemos querer ascender en octubre. Ha habido errores individuales y colectivos que el equipo debe tomar como lección. La viabilidad de este proyecto -también deportivo, no solo económico- está basada en la estabilidad. Y no olvidemos que perder entra dentro de las posibilidades del juego, que se lo digan al todopoderoso Real Madrid, que perdió el domingo con el Levante, o al Barcelona, que tampoco pudo ganar a la Real Sociedad. Hay que seguir creyendo en el proyecto 2.0 de Carlos Suárez.

Los matices son importantes, y los que se están viendo apuntan a que el vestuario es una piña, y que el equipo tiene clase y agallas para reponerse del traspié y ganar a cualquiera. Apuesten por que lo hará.

Publicado en "El Norte de Castilla" el 22-09-2011

No hay comentarios:

Publicar un comentario