jueves, 10 de noviembre de 2011

13. El gran capitán


Cuando solo tenía veintiún años fichó por el Real Valladolid. Era un chico despierto, que apuntaba alto. En su antiguo club -nada menos que el Real Madrid- fue subiendo escalones muy rápido, hasta que, de la mano de Jorge Valdano, llegó a enfrentarse a los más grandes rivales de la época. Sus brillantes actuaciones le sirvieron para que los de Pucela se fijaran en él y durante muchos años no hubo nadie que le quitara el puesto de lateral izquierdo titular ni el brazalete de capitán.
Es otro líder nato, de aquellos que podía formar parte del 'Club de las cinco' blanquivioleta. Entiende que primero está el bien del equipo y después el bien individual. Es un hombre humilde, pero de carácter fuerte. Si algo no lo ve claro, lo dice de frente, a solas y al interesado. Es honrado. Como jugador batió todos los récords en nuestro club: más temporadas en Primera, más partidos oficiales jugados, más minutos con nuestra camiseta&hellip pero eso a él le da un poco

igual. Lo que le sigue preocupando es el éxito colectivo, no sus méritos ni sus récords.
Ahora, cuando ya no juega al fútbol de manera profesional, la cosa no ha cambiado. Se entrega a su trabajo en el despacho con pasión, y sigue bajando al frío vestuario de su casa, Zorrilla, para hablar con los chicos, palpar el ambiente, hacer una broma o apoyar al que se acaba de lesionar.
Hace unos días conocimos que él ha sido uno de los que le hizo ver a Manucho que se encontraba ante la última oportunidad de brillar de su vida. Que la vida de un deportista de élite no consiste en parecer sino en ser. Que no se trata de esperar sino de intentar. Es un motivador nato. Y parece que el chico lo ha entendido y lo hemos recuperado para la causa. Desde su oficina, ahora echa una mano al presidente en el tema de los fichajes, y cuentan que suya fue la recomendaci
ón de traernos de Huesca a Víctor Pérez, ese chico tímido que, como nos descubrió Arturo Posada el martes, de niño soñaba con parecerse a Zidane. Tengan por seguro que Víctor es un buen chico, si Marcos lo ha recomendado.


Alberto Marcos tiene un gran presente y futuro en el Real Valladolid. Él, que ha formado parte de la historia activa de los colores blanquivioletas, acaba de ser nombrado oficialmente secretario técnico del club de su vida.
Pero esto solo es un pasito más, porque él llegará donde se proponga. Tiene muchísimo potencial y es tremendamente querido por la afición. Marcos es una de las cosas en las que este Real Valladolid ha empezado a cambiar. Y para bien. Gracias por todo lo que nos has dado y nos sigues dando, capitán.
Fran Arranz
Publicado en "El Norte de Castilla" el 10-11-2011
Imagen: As.com

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